“Dicen por ahí que la distancia es el olvido ” Y ni pensarlo…Dentro de mi incertidumbre y mis penas fui arrastrada otra decisión mas. No cabría más ni un solo pensamiento, no permitía que un espacio baldío lo ocuparán los malditos sentimientos. Creí que el único modo de romper, de correr, era abriendo un paso a mi calle prohibida. Un buen tiempo restringí mis paseos, no era posible ver la particularidad de aquella, que me llenaba de alternativas y motivaciones . En la calle prohibida de luz tenue, de gente viva, de luna llena, de lugares inolvidables…en donde decidí escribir el libro de mi vida. Tantos libros saturaron mi existencia e hice pausa a mi calvario … a tan subjetivo y discreto calvario, quien solo me permitía llamarla “calle prohibida”. Imposible que en la distancia, olvide… No hay forma de que algo tan infinitamente inexplicable pueda olvidar, si le debo las gracias, si siempre encontrare señales similares en otras calles, pero nunca como esa…tan pura , y aunque ...